Este 18 de junio, en Argentina, la Autoridad Nacional de la Competencia (ANC) emitió su resolución sobre la operación anunciada en febrero de 2025, cuando Telecom Argentina informó que había cerrado la adquisición de la subsidiaria local de Telefónica. El ente dedicado a la defensa de la competencia resolvió darle el visto bueno a la transacción, pero con la obligación de vender parte de la base de abonados; en total son 6 millones de clientes móviles y 211,4 mil suscriptores de Internet fijo. Telecom Argentina controla al operador Personal, mientras que Telefónica hace lo propio con Movistar, ambos ofreciendo servicios de Internet (fijo y móvil), telefonía (fijo y móvil) y TV Paga.
Desde Telecom Argentina no se explayaron oficialmente sobre el tema, hasta el momento. Únicamente, comunicaron la novedad a la Comisión Nacional de Valores (CNV). Por su parte, el diario Clarín recogió por su cuenta la opinión de la cúpula directiva de Telecom: «Son excesivas las remediaciones impuestas, teniendo en cuenta que en el proceso de análisis de la operación la empresa había ofrecido alternativas más alineadas con las tendencias internacionales que hoy favorecen la escala para ganar competitividad en una industria de capital intensivo. En efecto, las exigencias del Tribunal superaron ampliamente la propuesta de Telecom, que había ofrecido ceder 3 millones de abonados móviles y 130 mil abonados de banda ancha fija».
En su informe, la ANC indicó: «La operación reduce a dos los operadores de red móvil independientes del país. Antes de la operación, el mercado nacional tenía tres jugadores: América Móvil (Claro, 41,8%), Telecom (Personal, 33,8%), y Telefónica (Movistar, 24,4%). Con la concentración, el operador resultante alcanzaría el 58% del mercado y América Móvil quedaría con el 42%. De no mediar remedios estructurales, la operación crearía un duopolio en servicios de comunicaciones móviles». Dada esa situación, la Autoridad resolvió la transferencia de 6 millones de clientes móviles, de los cuales 4 millones deberán ser del Área Metropolitana de Buenos Aires y 2 millones del resto del país, incluyendo el espectro radioeléctrico necesario para prestar el servicio. «El nuevo entrante también tendrá acceso a acuerdos de compartición de red, que le permiten utilizar la infraestructura de Telecom mientras desarrolla la propia», agregaron desde la ANC.
Con respecto al negocio fijo, la entidad señaló: «La operación importa superposición de redes de acceso a Internet residencial en numerosas ciudades del país. En este segmento, el riesgo advertido es de carácter eminentemente local, generado en aquellos mercados regionales donde la operación podría crear o reforzar una posición dominante, debido a la superposición de infraestructura de redes de Telecom y Telefónica». «En ese sentido, el Tribunal ordenó la desinversión de la cartera de abonados de Telefónica en 28 localidades de cinco distritos: Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Buenos Aires, Mendoza, Neuquén y Río Negro, que comprenden 211,4 mil abonados», se detalló.
«En localidades donde se consideró que una desinversión estructural carece de escala viable, el condicionamiento impone obligaciones específicas de conducta: prohibición de degradar la calidad del servicio, supresión de cláusulas de permanencia mínima o paquetización obligatoria, y prohibición de discriminar precios, promociones y beneficios entre zonas geográficas», añade el informe.
La ANC fijó un plazo de 18 meses para llevar a cabo este desprendimiento de clientes. «La decisión preservará la existencia de tres operadores móviles competitivos a nivel nacional y neutralizará los potenciales efectos anticompetitivos de la operación en Internet residencial, servicios corporativos y acceso mayorista», concluyó la ANC.